Los delitos que podemos cometer a través de las redes sociales

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27 septiembre, 2021
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Los delitos que podemos cometer a través de las redes sociales

¿Podemos llegar a ser verdugos o víctimas digitales?

Actualmente con la proliferación de las redes sociales nos encontramos viviendo en una sociedad en la que sin ningún tipo de precaución exhibimos nuestra vida privada en las redes sociales sin ser conscientes de que podemos resultar víctimas o verdugos de diversos tipos de delitos, entre ellos, el de revelación de secretos en internet.

Cuando hablamos de revelación de secretos nos referimos a aquellas conductas tipificadas en los artículos 197 a 201 del Código Penal encaminados a proteger la voluntad de las personas para evitar que ciertos hechos privados trasciendan del ámbito personal al público sin consentimiento de la persona afectada.

Pongamos varios ejemplos.

1º. ¿Es delito publicar capturas de pantallas de una conversación de whatsapp o de cualquier otra red social?

La respuesta es sí, siempre y cuando se den dos premisas fundamentales: cuando no seamos partícipes de la misma y siempre y cuando no demos nuestro consentimiento expreso para hacerlo.

El Código Penal convierte en delito en su artículo 197 grabar conversaciones cuando alguien, para descubrir los secretos o vulnere la intimidad del otro, sin su consentimiento, se apodere de sus papeles, cartas, mensajes de correo electrónico o cualquier otro documento personal, intercepte sus telecomunicaciones o utilice artificios técnicos de escucha, transmisión, grabación o reproducción del sonido o de la imagen… artículo que viene a proteger el derecho fundamental de todo ciudadano recogido en el 18.3 de la Constitución, el secreto de las comunicaciones.

Por lo tanto, La ley castiga a aquellas personas que se hagan con las conversaciones o las difunda sin ser partícipes en la misma y sin autorización expresa de sus participantes. En este sentido, el Tribunal Supremo ya se ha pronunciado al respecto dictando la Sentencia 412/2020 de 20 de julio (puede consultarla aquí).

2º. ¿Es delito apoderarse de una foto de perfil de una persona y utilizarla creando otro perfil falso o bien es delito utilizar las fotografías de otras personas?

La respuesta sigue siendo si, ya que podríamos estar incurriendo en una de las prácticas que sanciona más duramente nuestro Código Penal: La suplantación de identidad. Puede parecer inocente coger una foto de perfil y crear una cuenta en cualquier red social para hacernos pasar por esa persona, pero esta práctica tiene una repercusión legal que puede desembocar en penas de prisión de hasta 3 años, como el Delito de usurpación del estado civil.

Debemos de tener en cuenta la siguiente información:

  • La fotografía siempre pertenece al autor: sólo el autor de la foto es el responsable de decidir si acepta o no su difusión.
  • Nadie podrá difundir una imagen sin la autorización del propietario de la misma.
  • La autorización para que la imagen sea publicada solo tiene efectos dentro de la red social en que se ha subido, no fuera de ella.
  • La publicación de fotos de figuras públicas solo estará permitida siempre que se trate de apariciones públicas, jamás de su esfera privada.
  • Jamás se debe de perseguir un fin comercial o económico sin que nos hayan cedido los derechos.

El Código Penal a través de su artículo 401 castiga a todo aquel que usurpe el estado civil de otro y las penas pueden llegar a ser de seis meses a tres años de prisión. Por poner un ejemplo gráfico podemos referirnos a la condena de la Agencia de Noticias AFP por utilizar imágenes de un usuario de Twitter sin permiso tras el terremoto de Haití en el 2010. (Véase aquí la noticia).

3º. ¿Es delito crear una página web falsa para conseguir cierto tipo de información?

Por supuesto que si, el llamado Phishing es un delito informático que consiste en crear sitios web totalmente falsos cuya finalidad y con ánimo de lucro es apoderarse de sus víctimas robándoles información sensible personal y comercial (contraseñas, nombres de usuarios, cuentas bancarias, números de tarjetas de crédito) haciéndose pasar por una prestigiosa institución de su confianza a través de correos electrónicos o llamadas telefónicas.

Es muy importante saber localizar y detectar este tipo de delito ya que los estafadores se emplean a fondo en intentar que parezcan mensajes enviados por empresas de confianza (muy común entidades financieras) y debemos de prestar especial cuidado en pinchar en los enlaces que nos proporcionan a través de nuestro e-mail.

Estas conductas son altamente castigadas en nuestro Código Penal a través de su artículo 248.2 tras la reforma de la LO 5/2010.

Del mismo modo, es importante saber que muy pocas personas acuden a un Abogado cuando son víctimas de un fraude o delito informático relacionados con la banca online o duplicado de sus tarjetas, ya que piensan que la culpa es suya, que no se cercioraron lo suficiente como para detectar el engaño; pero la realidad es que el Banco puede tener responsabilidad de todo ello; por incumplir sus obligaciones contractuales y por incumplir sus obligaciones legales.

La responsabilidad contractual del banco nace cuando incumple los términos del contrato:

  • Al no enviar un SMS de aviso por cada operación que se reciba, por lo que el usuario no se percata que están realizado compras con sus tarjetas.
  • Al permitir que se realicen compras por encima del límite de la tarjeta.
  • Permitiendo que un tercero realice compras en lugar del titular.

La responsabilidad legal del banco es una obligación de carácter cuasi-objetivo, de forma que es el banco quien debe de probar:

  • Que ha implementado las medidas de seguridad necesarias.
  • Que remitió al titular la clave dinámica aleatoria de un solo uso.
  • Que el demandante ha incurrido en negligencia grave.

Por lo tanto es un Juez quien debe de valorar si las medidas de seguridad del banco fueron suficientes para prevenir este tipo de fraudes. Los bancos pueden alegar que la víctima ha entregado voluntariamente las claves del estafador y por lo tanto se supone una negligencia grave; sin embargo el Tribunal Constitucional considera el phishing un engaño bastante por lo que no puede haber «negligencia grave del usuario» ya que el engaño bastante excluye la negligencia grave.

Es mucha la Jurisprudencia que encontramos de estos asuntos, por nombrar una de ellas, Sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia nº 4 de Badalona en fecha 29/03/2017 en los Autos de Juicio Ordinario nº 620/2015 CE.

Conclusión

De esta forma, si Ud. cree haber sido víctima de alguno de estos delitos o bien necesita asesoramiento por haber provocado daños a otra persona de forma totalmente accidental debido al desconocimiento de las leyes, puede acudir a nuestro despacho de Abogados en el que se estudiará su caso de forma concreta y le daremos las pautas adecuadas para la resolución de su problema.

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